



JEREZ, Zac., 27 mayo.- Al reconocer que hoy, la grandeza cultural de Jerez está bajo escombro, ante la desatención de las autoridades que no destinan presupuesto a la actividad artística del municipio, el diputado federal José Narro Céspedes advirtió que hace falta voluntad para atender a la comunidad, sobre todo, independiente, para rescatar la grandeza de este municipio, cuna de la cultural del estado.
Al sostener una reunión con el colectivo Unidad de Estudios Jerezanos, en el que están involucrados artistas de diversas disciplinas, el diputado federal morenista luego de escuchar sus demandas en torno al quehacer cultural del municipio, afirmó que “no podemos hablar de transformación mientras la cuna de la cultura zacatecana esté en el abandono. Debemos rescatar Jerez, que es la identidad de todo el estado”, resaltó.
En esta reunión, representada por el promotor Arturo Gutiérrez Luna, se reconoció la amplia labor de difusión de cronistas, músicos, artesanos, teatreros, escritores; ahí Narro Céspedes propuso algunos ejes de gestión inmediata de recursos federales para la rehabilitación integral de los edificios históricos como el Teatro Hinojosa, el Museo Interactivo Casa Ramón López Velarde y el Santuario de la Soledad, entre otros espacios.
Definió que se requiere la creación de un Fondo Permanente para Festivales y Tradiciones, que deben tener un presupuesto etiquetado los 365 días, no sólo durante el mes de abril, así como la reactivación de becas para jóvenes creadores de Jerez en poesía, música, danza y artes plásticas.
El legislador advirtió que donde entra la cultura, retrocede la violencia, y se requiere rescatar también a la juventud del crimen, porque “invertir en Jerez es la política de seguridad más barata y más humana”, subrayó.
Narro Céspedes convocó al Gobierno del Estado, al Ayuntamiento y a la sociedad civil a firmar el Pacto por la Grandeza de Jerez, para que la política cultural deje de ser ocurrencia de seis años y se convierta en proyecto de 100 años.
Así, Narro Céspedes pugnó por difundir de forma continua la trascendencia histórica de Jerez, y se convierta en un espacio lleno de vida, y no sólo durante las celebraciones populares de primavera.

