
- El uso de técnicas como la fractura hidráulica podrían impulsar la generación de empleos directos e indirectos en la cadena de valor del sector energético
Ante el incremento en los precios internacionales del petróleo, provocado por la guerra en Medio Oriente, y la creciente incertidumbre en los mercados energéticos globales, México tiene la oportunidad de analizar con responsabilidad el potencial de sus recursos no convencionales para fortalecer su seguridad energética y su desarrollo económico, señaló el diputado federal Alfonso Ramírez Cuéllar.
El legislador destacó que el actual contexto internacional obliga a los países a revisar sus capacidades energéticas y aprovechar de manera estratégica sus recursos naturales, siempre bajo reglas claras, supervisión ambiental y con una visión de desarrollo nacional.
“El escenario internacional nos obliga a pensar estratégicamente. México tiene importantes recursos no convencionales que podrían contribuir a aumentar la producción de petróleo y gas si se desarrollan con tecnologías modernas, regulación estricta y pleno cuidado del medio ambiente”, afirmó Alfonso Ramírez Cuéllar.
En este contexto, indicó que el aprovechamiento de hidrocarburos no convencionales podría permitir a México incrementar su producción energética, reducir la dependencia de importaciones y fortalecer su posición en el mercado energético global.
Además, explicó que el desarrollo de este tipo de proyectos podría impulsar la generación de empleos directos e indirectos en la cadena de valor del sector energético, así como atraer inversión nacional y extranjera destinada a fortalecer la infraestructura energética del país.
Asimismo, señaló que la cercanía económica con Estados Unidos también abre la posibilidad de diseñar esquemas de inversión y contratos incentivados que permitan aprovechar la integración energética regional, especialmente en un contexto en el que los altos precios de los hidrocarburos incrementan la rentabilidad de nuevos proyectos.
El diputado Alfonso Ramírez Cuéllar subrayó que cualquier avance en esta materia tiene desafíos y consideraciones, ya que debe ir acompañado de un marco regulatorio claro y efectivo que garantice la seguridad de las operaciones, el cuidado ambiental y la certidumbre para las inversiones.
“Si logramos construir reglas claras, invertir en infraestructura y gestionar adecuadamente los impactos ambientales, México puede aprovechar esta coyuntura internacional para fortalecer su seguridad energética y convertir al sector energético en un motor de crecimiento y generación de empleos”, concluyó.

